Quiero contar una experiencia muy emotiva.
Cursé mi primaria en "La 17" así la recuerdo. Ingresé en el 66 a primer grado. Cuando egresé y como despedida, iríamos con nuestros maestros a los carritos de la costanera. Éramos una familia numerosa y realmente no podían mis padres afrontar un gasto para algo así.
Ya finalizaba el año y crecían mis deseos de ir a esa excursión a la cual todos iban. Mis ganas se convirtieron en desesperación y se me ocurrio que la maestra de matemáticas podría ayudarme. Fué muy loco, porque era pésima con los números y la maestra me tenía " en capilla". Pero podía intuir que detrás de esa maestra estricta y severa había una mujer sensible y llena de cariño. Era rubia, temperamental, tengo su rostro y su presencia grabadas en la memoria pero... Cómo se llamaba? No puedo recordar.?. Sin embargo,
sucedió algo que nunca voy a olvidar:
Cro q fue el día anterior a la excursion. Fuí a la casa qué quedaba a 12 cuadras d casa y le conté lo que pasaba. Ella estaba muy sorprendida y creo que se conmovió tanto como yo cada vez que evocó su recuerdo. Me preguntó cuanto costaba la excursión y ante mi asombro me dió el dinero. Aún hoy, a los 57 años, recuerdo ese gesto suyo con emoción. Connmueven los actos de amor en todas sus formas. No sé porque extraña razón, en mi camino siempre se cruzaron seres maravillosos. Entre ellos, está usted, mi maestra de 7mo grado C turno tarde que guardo en el corazón. Gracias, escuelita 17, San Martín de Castelar, eres una madrecita por tu ternura sin par... Así decía en una frase su himno.
Gracias a los maestros que me enseñaron con su ejemplo. Infinitas gracias!!!
Olmos Mónica.
Cursé mi primaria en "La 17" así la recuerdo. Ingresé en el 66 a primer grado. Cuando egresé y como despedida, iríamos con nuestros maestros a los carritos de la costanera. Éramos una familia numerosa y realmente no podían mis padres afrontar un gasto para algo así.
Ya finalizaba el año y crecían mis deseos de ir a esa excursión a la cual todos iban. Mis ganas se convirtieron en desesperación y se me ocurrio que la maestra de matemáticas podría ayudarme. Fué muy loco, porque era pésima con los números y la maestra me tenía " en capilla". Pero podía intuir que detrás de esa maestra estricta y severa había una mujer sensible y llena de cariño. Era rubia, temperamental, tengo su rostro y su presencia grabadas en la memoria pero... Cómo se llamaba? No puedo recordar.?. Sin embargo,
sucedió algo que nunca voy a olvidar:
Cro q fue el día anterior a la excursion. Fuí a la casa qué quedaba a 12 cuadras d casa y le conté lo que pasaba. Ella estaba muy sorprendida y creo que se conmovió tanto como yo cada vez que evocó su recuerdo. Me preguntó cuanto costaba la excursión y ante mi asombro me dió el dinero. Aún hoy, a los 57 años, recuerdo ese gesto suyo con emoción. Connmueven los actos de amor en todas sus formas. No sé porque extraña razón, en mi camino siempre se cruzaron seres maravillosos. Entre ellos, está usted, mi maestra de 7mo grado C turno tarde que guardo en el corazón. Gracias, escuelita 17, San Martín de Castelar, eres una madrecita por tu ternura sin par... Así decía en una frase su himno.
Gracias a los maestros que me enseñaron con su ejemplo. Infinitas gracias!!!
Olmos Mónica.