Con el incremento continuo del uso de tratamientos de fertilidad en todo el mundo, persisten preguntas sobre sus efectos a largo plazo en la salud de la descendencia. Hallazgos recientes de un gran estudio de cohorte nacional de nacimientos, publicado en JAMA Open, sugieren que varios tratamientos de fertilidad de uso común podrían asociarse con un mayor riesgo de enfermedad de Kawasaki (KD) durante la primera infancia, lo que subraya un área que podría requerir una mayor investigación y conciencia clínica.
Aumento del riesgo de KD observado con varios tratamientos de fertilidad
Los investigadores analizaron datos de 101.864 niños inscritos en el Japan Environmental and Children’s Study, una cohorte de nacimiento prospectiva a nivel nacional. Entre la población del estudio, 8.380 niños (8,2%) fueron concebidos mediante tratamientos de fertilidad, que incluyeron estimulación ovárica, inseminación intrauterina (IIU), fertilización in vitro (FIV) y fertilización intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). El equipo de estudio siguió a los niños hasta los 59 meses de edad y monitoreó el desarrollo de KD.
Durante el periodo de seguimiento hasta los 5 años de edad, los investigadores identificaron 1.226 casos de KD. La tasa de incidencia fue de 274 casos por 100.000 personas-año entre los niños concebidos de forma espontánea, frente a 391 casos por 100.000 personas-año entre aquellos concebidos mediante fertilización asistida. Después de ajustar por factores demográficos, perinatales, socioeconómicos y maternos, la concepción asistida se asoció con un mayor riesgo de KD en un 42% en comparación con la concepción espontánea (HR ajustada [AHR], 1.42; IC del 95%, 1.18-1.70).
Riesgo varió según el tipo de tratamiento de fertilidad
Al evaluar los tratamientos de fertilidad de forma individual, la estimulación de la ovulación se asoció con un mayor riesgo de KD del 57% (AHR, 1.57), la inseminación intrauterina (IIU) con un mayor riesgo del 48% (AHR, 1.48) y la FIV con un mayor riesgo del 53% (AHR, 1.53) en comparación con la concepción espontánea. Por el contrario, la ICSI no se asoció con un mayor riesgo de KD (AHR, 0.91). Los resultados se mantuvieron prácticamente sin cambios tras ajustar por endometriosis materna, síndrome de ovario poliquístico, condiciones alérgicas y enfermedades autoinmunes.
La enfermedad de Kawasaki es una vasculitis sistémica y una de las principales causas de enfermedad cardíaca adquirida en niños. Aunque su etiología exacta sigue sin aclararse, se cree que la disfunción del sistema inmunológico y los desencadenantes ambientales desempeñan papeles importantes. Los investigadores señalaron que los tratamientos de fertilidad podrían influir en el desarrollo embrionario temprano a través de mecanismos hormonales y epigenéticos, aunque no se ha establecido una relación causal.
Los investigadores enfatizaron que el estudio no demuestra que los tratamientos de fertilidad causen KD y que el riesgo absoluto sigue siendo relativamente bajo. Sin embargo, concluyen que las asociaciones observadas justifican una mayor investigación para comprender mejor los mecanismos biológicos subyacentes y para determinar si estos hallazgos pueden replicarse en otras poblaciones.
Referencias
Baba S, et al. JAMA Netw Open. 2026;9(8):e2628586. doi:10.1001/jamanetworkopen.2026.28586
