Preguntas y Respuestas: Cómo el ejercicio materno beneficia el neurodesarrollo en la primera infancia

Los estudios demuestran que el ejercicio durante el embarazo beneficia tanto la salud materna como el crecimiento y desarrollo del feto. Para las personas embarazadas sin condiciones médicas preexistentes ni...

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Los estudios demuestran que el ejercicio durante el embarazo beneficia tanto la salud materna como el crecimiento y desarrollo del feto. Para las personas embarazadas sin condiciones médicas preexistentes ni complicaciones relacionadas con el embarazo, los profesionales de la salud suelen recomendar actividad física moderada. Pero ¿estos beneficios se extienden más allá de la gestación, y la actividad física materna puede influir en el neurodesarrollo de la primera infancia?

Para responder a estas preguntas, la Dra. Chiharu Ota, MD, PhD, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tohoku y del Hospital Universitario de Tohoku, Japón, y sus colegas analizaron datos de un gran estudio de cohorte de nacimientos en Japón, examinando los niveles de actividad física antes y durante el embarazo y su asociación con los resultados del neurodesarrollo en la primera infancia. Sus hallazgos, publicados en JAMA Network Open, ofrecen una nueva visión de cómo la actividad materna puede influir en el neurodesarrollo temprano.

La Dra. Ota habló con Physician’s Weekly sobre los resultados del estudio.

Physician’s Weekly: ¿Qué le motivó a emprender esta línea de investigación?

La Dra. Ota: Aunque los estudios muestran que el ejercicio materno beneficia tanto la salud de la madre como el desarrollo del niño, necesitamos datos de seguimiento a gran escala y longitudinales sobre su neurodesarrollo. Los beneficios del ejercicio durante el embarazo están bien documentados. ¿Podrían existir beneficios para la primera infancia también? Absolutamente. Los beneficios se manifiestan principalmente en la primera infancia y no tanto en las etapas de desarrollo posteriores. Hemos encontrado que los hábitos de ejercicio de las madres están asociados con el neurodesarrollo de los niños, especialmente el desarrollo motor desde los 6 meses hasta el primer año. Curiosamente, el impacto de la actividad prenatal parece disminuir con la edad a medida que factores ambientales, como el cuidado en grupo, juegan un papel cada vez más importante.

¿Cuáles considera que son los hallazgos más significativos de su estudio?

El hallazgo más llamativo fue el beneficio acumulativo de la actividad.

  1. La actividad previa al embarazo actúa como un primer impulso: La actividad durante este periodo garantiza que el sistema cardiovascular de la madre sea eficiente desde el día uno de la gestación.
  2. La constancia es clave: Las mujeres que se mantuvieron activas en ambos periodos vieron las mejoras más significativas en las puntuaciones de neurodesarrollo de sus hijos en comparación con aquellas que fueron sedentarias o dejaron de hacer ejercicio al quedar embarazadas.
  3. La relación dosis-respuesta no fue extrema: No es necesario ser una corredora de maratón. Una actividad moderada y regular (de acuerdo con las directrices estándar) fue suficiente para obtener beneficios medibles.

¿Cómo deben los médicos incorporar estos hallazgos a la práctica diaria?

Los médicos deben colocar la actividad física en un lugar más destacado en la conversación:

  1. Consejería preconcepcional: Informar a las pacientes que están planificando concebir que su nivel de condición física actual influye en la salud cerebral de su futuro hijo o hija.
  2. Prescripción, no solo permiso: En lugar de decir simplemente, “Está bien hacer ejercicio”, los profesionales pueden recomendar activamente actividad aeróbica de intensidad moderada por semana, ajustada a la estabilidad individual de cada embarazo, como un componente esencial del cuidado prenatal.

¿Qué direcciones deberían tomar los estudios futuros para ampliar sus resultados, y qué incertidumbres aún requieren investigación?

Sería beneficioso esclarecer los mecanismos subyacentes de nuestros hallazgos. Nuestro objetivo es utilizar técnicas de neuroimagen avanzadas, como la resonancia magnética neonatal, para evaluar cambios estructurales. También planificamos recopilar datos longitudinales para seguir a estas cohortes hasta la adolescencia y emplear modelos animales para investigar cómo el ejercicio materno induce cambios epigenéticos o altera la expresión génica relacionada con el desarrollo cerebral.

¿Existen otros puntos que desee transmitir a sus colegas?

Es fundamental tranquilizar a las pacientes de que rara vez es demasiado tarde para empezar. Aunque nuestro estudio destaca los beneficios de la actividad previa al embarazo, iniciar un régimen de caminatas en el segundo trimestre sigue aportando beneficios profundos para la salud materna y el bienestar fetal.

Como médicos, a menudo nos enfocamos en lo que las pacientes deben evitar durante el embarazo. Esta investigación nos permite orientar hacia lo que pueden hacer activamente para empoderar el futuro de su hijo.

Divulgación: la Dra. Chiharu Ota, MD, PhD, no ha informado de relaciones financieras relevantes.

Las opiniones expresadas son de los/las autores y/o participantes y no reflejan necesariamente las opiniones, políticas o posiciones de Physician’s Weekly, sus empleados y afiliados.

Referencias

Kumasaka I, et al. JAMA Netw Open. 2026;9(3):e260345. 2026 Mar 2;9(3):e260345. doi:10.1001/jamanetworkopen.2026.0345

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OrientaPadres

Sobre el autor: La Redacción

Equipo editorial de OrientaPadres.com.ar, portal de orientación para padres, familias y docentes dedicado a la búsqueda de instituciones educativas e información útil sobre educación, salud, seguridad y bienestar infantil en Argentina.

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