Los niños que recibieron dupilumab mostraron un mayor riesgo de conjuntivitis, blefaritis y queratitis dentro del primer año desde el inicio del tratamiento, según índices de riesgo elevados, de acuerdo con un amplio análisis multicéntrico publicado en Ophthalmology Science. El estudio evaluó a más de 19.000 pacientes pediátricos en la base de datos TriNetX.
“Si bien las incidencias absolutas fueron bajas, estos hallazgos subrayan la necesidad de una monitorización oftálmica cuidadosa”, escribió el autor correspondiente Abdelrahman M. Elhusseiny, MD, MSc, de University of Miami Miller School of Medicine, University of Arkansas for Medical Sciences y Harvard Medical School, y colegas.
Evaluación amplia de la enfermedad de la superficie ocular
El equipo de investigación llevó a cabo un estudio de cohorte retrospectivo utilizando codificación ICD‑10 para identificar a niños de 18 años o menos con dermatitis atópica, pólipos nasales, asma eosinofílica o eosinofilia esofágica. Clasificaron a los pacientes como usuarios de dupilumab o no usuarios y requirieron un periodo de revisión de 12 meses libre de exposición previa al dupilumab o de enfermedad de la superficie ocular para garantizar eventos de inicio reciente. Tras excluir a los pacientes con tratamiento tópico antiinflamatorio previo, el equipo utilizó emparejamiento por puntuación de propensión para equilibrar las características basales entre las cohortes, emparejando por variables demográficas, clínicas, farmacológicas y socioeconómicas. Cada cohorte emparejada incluyó 9.919 pacientes.
“La manifestación ocular más frecuente fue la conjuntivitis, que fue frecuentemente más alta en el grupo de dupilumab en comparación con el grupo sin dupilumab a los 12 meses (8,89% frente a 7,21%, P<0,001),” informaron los autores. “Al evaluar la conjuntivitis atópica por separado, el riesgo siguió siendo significativamente mayor en el grupo de dupilumab (3,39% frente a 2,29%, P<0,001). En cambio, el riesgo de conjuntivitis mucopurulenta fue similar entre los dos grupos (0,20% frente a 0,31%, P=0,08).”
“Además, otras manifestaciones oculares que ocurrieron con mayor frecuencia a los 12 meses en la cohorte de dupilumab que en la cohorte sin dupilumab incluyeron blefaritis (0,41% frente a 0,17%) y queratitis (0,59% frente a 0,20%), según los hallazgos. Sin embargo, ambos grupos mostraron frecuencias por debajo de 0 para keratitis herpética, úlcera corneal, escleritis/episcleritis, erosiones corneales recurrentes, disfunción de la glándula de Meibomio (MGD) y ojo seco (DED), sin diferencias estadísticamente significativas.
Los cocientes de riesgo destacan áreas específicas de mayor riesgo
“Un modelo de riesgos proporcionales de Cox mostró que el uso de dupilumab se asoció significativamente con conjuntivitis (aHR, 1,14; IC del 95%, 1,03–1,26), conjuntivitis atópica (aHR, 1,36; IC del 95%, 1,18–1,58), blefaritis (aHR, 2,21; IC del 95%, 1,25–3,88) y queratitis (aHR, 2,66; IC del 95%, 1,60–4,42) en comparación con el uso nulo”, escribieron los investigadores.
No se reportaron asociaciones significativas entre dupilumab y úlcera corneal, keratitis herpética, escleritis/episcleritis, conjuntivitis mucopurulenta, MGD o DED.
“Estos hallazgos se suman a estudios previos que informan incidencias variables de la enfermedad de la superficie ocular asociada al dupilumab en niños (7%–35%),” observaron los autores.
Contexto clínico y limitaciones
La toxicidad ocular puede deberse a una supresión diferencial de la interleucina‑13 y la interleucina‑4, lo que conduce a la depleción de células caliciformes, deficiencia de mucina y inflamación de la superficie ocular, según los autores, quienes sugirieron que los niños podrían ser particularmente susceptibles debido a poblaciones de células caliciformes inmaduras, una composición de la película lagrimal en desarrollo y respuestas T‑helper 2 elevadas.
Los autores señalan varias limitaciones del estudio, entre ellas la dependencia de los códigos ICD‑10, la falta de datos de adherencia o duración del tratamiento, la codificación limitada para los subtipos de conjuntivitis, datos socioeconómicos basados en códigos Z‑ICD‑10 documentados de forma inconsistente, la restricción a centros en Estados Unidos, la ausencia de análisis estratificados por edad o indicación y la posible confusión residual por factores no medidos.
“A pesar de estas limitaciones, este gran estudio multicéntrico ofrece el análisis más completo de los riesgos oculares asociados al dupilumab en niños hasta la fecha”, concluyeron los autores.
Puntos clave
- El uso de dupilumab aumentó el riesgo de conjuntivitis, blefaritis y queratitis en pacientes pediátricos dentro de un año desde el inicio del tratamiento.
- No se encontraron asociaciones significativas para úlcera corneal, keratitis herpética, escleritis/episcleritis, MGD o ojo seco (DED).
- Los hallazgos respaldan una monitorización oftálmica proactiva para pacientes pediátricos que reciben dupilumab.
References
Ayoubi M, et al. Ophthalmol Sci. 2026;6(3):101076. doi:10.1016/j.xops.2026.101076
