La detección basada en síntomas y no invasiva de la esofagitis eosinofílica (EoE) en niños con asma identificó una prevalencia de EoE previamente no reconocida, según los hallazgos de un estudio publicado en The Journal of Allergy and Clinical Immunology: In Practice.
“Nuestros hallazgos revelan una prevalencia notablemente alta de EoE, que oscila entre el 8,0% y el 13,9%, lo que subraya la utilidad del cribado en esta población de riesgo,” escribió la autora del estudio Diana G. Lerner, MD, de Medical College of Wisconsin/Children’s Wisconsin, y colegas. “Esto se compara con una prevalencia del 0,034% en la población pediátrica general.”
Detección identifica una carga oculta de la enfermedad
Según los autores, el diagnóstico tardío de la EoE sigue siendo común y contribuye a complicaciones, como la formación de estenosis y el deterioro del crecimiento; sin embargo, la prevalencia de la EoE entre pacientes pediátricos con asma sigue estando poco caracterizada.
Para llenar este vacío de evidencia, el equipo de investigación administró una encuesta modificada PEESS v2.0 (Pediatric Eosinophilic Esophagitis Symptom Severity v2.0) a 189 pacientes (edades de 7 a 17 años) con asma o a sus padres (edades de los pacientes, 3 a 6 años) en una clínica de asma y alergias. Basándose en la revisión de las respuestas por parte del alergólogo, 152 pacientes resultaron positivos en la evaluación inicial, y 72 fueron derivados a gastroenterología; 44 de ellos completaron la derivación y 24 se sometieron a endoscopia.
“Entre los 24 que se sometieron a endoscopia, 8 (33%) recibieron un diagnóstico de EoE”, informaron los autores. “La prevalencia total proyectada de la EoE entre los pacientes con asma en la población de la clínica de asma y alergias es del 8,0% (IC del 95%, 5,1%-11,7%); la prevalencia aumenta al 13,9% (IC del 95%, 10,1%-18,4%) al tener en cuenta a quienes no participaron y a los que se perdieron durante el seguimiento.”
Los resultados mostraron que el vómito era el único síntoma individual significativamente asociado con un diagnóstico de EoE, aunque los investigadores advirtieron que este hallazgo podría reflejar un tamaño de muestra pequeño en lugar de un valor predictivo real. Las características demográficas de los niños con EoE se asemejaron a las de la cohorte en su conjunto, con un 75% identificándose como no blancos.
Los investigadores señalaron que ni la gravedad del asma ni el número de condiciones atópicas predijeron la EoE, lo que refuerza la necesidad de un cribado amplio en lugar de evaluaciones selectivas. Además, muchos niños más adelante reportaron síntomas de disfagia durante la evaluación gastroenterológica, a pesar de haber respondido “nunca” o “casi nunca” en la encuesta inicial. Esta discrepancia sugiere que los síntomas no relacionados con la disfagia siguen siendo esenciales para el cribado y que un subreconocimiento por parte del cuidador o del propio paciente puede contribuir a diagnósticos perdidos.
Los autores concluyeron: “La cribación en una clínica pediátrica de asma identificó una prevalencia de EoE previamente no reconocida. Este enfoque puede facilitar un diagnóstico más temprano, prevenir complicaciones fibroestenóticas y reducir las disparidades raciales. Se requieren más estudios para perfeccionar las herramientas de cribado y evaluar su aplicabilidad en poblaciones atópicas.”
Referencias
Becker RE, et al. J Allergy Clin Immunol Pract. 2026:S2213-2198(26)00512-X. doi:10.1016/j.jaip.2026.06.020
