La iniciación temprana de la BPAP (presión positiva biliar de dos niveles) no redujo la duración de la terapia continua con salbutamol inhalado entre niños que acudieron a urgencias por exacerbaciones agudas de asma, según los resultados del estudio publicados en JAMA Network Open.
“Los resultados del estudio pueden indicar que la BPAP iniciada en el servicio de urgencias no ofrece beneficio clínico en las exacerbaciones agudas de asma pediátrica,” escribió el autor del estudio Patrick T. Wilson, MD, MPH, de la Universidad de Colorado Anschutz School of Medicine, y colegas.
Según los autores, aunque la BPAP se utiliza como una forma de ventilación no invasiva (VNI), la evidencia que respalde su uso en asma pediátrica aguda sigue siendo limitada. Las directrices actuales consideran la VNI experimental en este contexto porque los datos prospectivos aleatorizados son insuficientes.
“La actualización de la Iniciativa Global para el Asma (GINA) 2025 también concluye, ‘La evidencia sobre el papel de la VNI en el asma es débil,’” señalaron los investigadores. “Este estudio fue, hasta donde sabemos, el primero en usar BPAP simulado en asma pediátrico agudo para disminuir el sesgo en el proceso de retirada de la administración continua de salbutamol inhalado, ya que la medida de resultado principal fue la duración de la terapia continua con salbutamol inhalado.”
La iniciación temprana de BPAP no alcanza beneficios
El equipo de investigación llevó a cabo un estudio aleatorizado, doble ciego, de dos brazos, en un solo centro, que incluyó a 66 niños de 5 a 17 años (edad mediana, 10,2 años; 53,0% varones) que acudieron a un servicio de urgencias pediátricas con exacerbaciones de asma de moderadas a graves y que requerían albuterol inhalado continuo tras la terapia de primera línea. Los pacientes se asignaron al azar a BPAP o BPAP simulado durante un máximo de 4 horas. El desenlace principal fue la duración de la terapia continua con albuterol inhalado.
Los resultados mostraron una duración media de albuterol inhalado continuo de 8,3 horas con BPAP frente a 8,7 horas con BPAP simulado, una diferencia media de −0,5 horas (IC del 95%, −5,0 a 4,1; p = 0,84). Las duraciones medianas fueron 5,1 y 4,8 horas, respectivamente.
Sin mejoras en los desenlaces secundarios
Además, las puntuaciones de la medida de evaluación respiratoria pediátrica decrecieron en ambos grupos, sin diferencias en la tasa de mejoría (p = 0,54). Los cambios en la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la saturación de oxígeno y la presión arterial sistólica tampoco difirieron entre los grupos.
Las tasas de ingreso en UCI pediátrica y la duración de la estancia hospitalaria también fueron comparables entre los grupos. No se produjeron muertes, ventilación mecánica invasiva, síndrome de fuga de aire ni neumonía por aspiración en ninguno de los grupos.
El estudio se dio por finalizado de forma temprana tras cumplir criterios de futilidad predefinidos durante el análisis interino al 50%.
El equipo de investigación reconoció varias limitaciones del estudio, incluyendo la selección de desenlaces atípica, prácticas clínicas variables entre instituciones, exposición breve a BPAP, dependencia de estimaciones de severidad preliminares para los cálculos del tamaño muestral y validez externa reducida debido a que la administración por máscara de aerosol no pudo ser cegada. Recomendaron que “futuros estudios de etiqueta abierta sin BPAP simulado deberían considerarse en una cohorte más grave, junto con la investigación del papel del salbutamol calentado y humidificado en las exacerbaciones de asma pediátrica.”
Referencias
Wilson PT, et al. JAMA Netw Open. 2026;9(8):e2630627. doi:10.1001/jamanetworkopen.2026.30627
